Encontré la entrada
a otros planos
de tu iris,
quiero apreciar como rompí tu corazón otra vez con palabras,
te pido que te quedes,
dejame fumar este cigarro curvo
quiero un final en el que te vayas.
Haz una pausa en tu huida,
dejame disfrutar esta bocanada
de cielo gris y petricor.
Una tarde burdeo, que pasó a ser un
gris crepúsculo.
Espera, aún hay tiempo.
Aunque sea en mi corazón,
este pequeño momento de adios,
siempre lo recordaré.
Dolerá,
siempre.